En el marco del IV Encuentro Federal de la Unión Argentina de Salud (UAS), representantes, profesionales y especialistas del sector sanitario expusieron una cruda radiografía sobre la actualidad de la salud en la Argentina. Con un llamado urgente a la articulación entre el ámbito público y el privado, los participantes coincidieron en que el derecho a la atención de calidad debe estar en el centro del debate, advirtiendo sobre el riesgo inminente de quiebre que enfrenta el modelo actual.
Una convocatoria multitudinaria en pos del bien común
El evento contó con una nutrida y activa participación de profesionales de la medicina, autoridades institucionales y prestadores de distintos puntos del país. La presencia masiva de los actores del sector reflejó el compromiso colectivo por priorizar las necesidades de la sociedad por encima de cualquier otro interés, consolidando un espacio de diálogo plural que buscó poner en primer plano el bienestar de los pacientes tucumanos y de toda la Argentina.
Un sistema bajo presión: costos en alza y desfinanciamiento
Durante la jornada se dejó en claro que la salud es una sola y que su sostenibilidad requiere un diálogo federal inmediato. A pesar de los constantes avances tecnológicos y la infraestructura de primer nivel con la que cuenta el país, la brecha entre los costos operativos y el financiamiento real se ha vuelto insostenible.
«Hay un sistema donde la tecnología que se incorpora día a día, los costos de los medicamentos y las cargas salariales no van acompañados con el dinero que tiene que llegar a quien presta el servicio», se remarcó durante las disertaciones, enfatizando que esta asimetría pone en riesgo directo la atención a los enfermos.
La falta de recursos directos hacia prestadores y profesionales amenaza con desencadenar un colapso sistémico si no se toman medidas urgentes de ordenamiento y reestructuración.
Preservar el capital humano y la infraestructura
Otro de los ejes centrales fue la necesidad de defender el valor del honorario médico y evitar la desinversión en un sector que requiere años de formación académica y fuertes capitales en equipamiento edilicio y tecnológico.
Se enfatizó que la salud no debe ser analizada bajo una lógica estrictamente comercial: se trata de un servicio social esencial. Perder la red sanitaria actual —considerada una de las más destacadas de la región latinoamericana— implicaría un retroceso irreparable para la sociedad.
La postura institucional: viraje de rumbo económico
Los testimonios concordaron en que la solución al problema sanitario no puede darse de forma aislada a la realidad macroeconómica. Para garantizar la viabilidad del sistema, se requiere una recuperación general de los ingresos y la creación de empleo formal que permita financiar la cobertura médica.
En este sentido, el vicegobernador de la provincia, Miguel Acevedo, sintetizó la postura oficial y el sentir del encuentro al señalar la necesidad imperiosa de dar un vuelco de timón en la gestión de los recursos públicos:
«Necesitamos una economía al servicio de la gente y no la gente al servicio de la economía».
El encuentro concluyó con una apelación al diálogo continuo entre todos los sectores que se dieron cita para trazar una hoja de ruta común que proteja las prestaciones médicas y garantice el acceso a la salud para cada ciudadano, viva donde viva.






