Un violento episodio sacudió este jueves al barrio ATE, ubicado en la zona sur de la ciudad, donde Sebastián Alfredo Fernández (33) habría sido atacado a balazos mientras se encontraba sentado en la vereda de su domicilio. El hecho se habría registrado alrededor de las 14, momento en el que dos personas a bordo de una motocicleta se habrían detenido frente a él y le habrían efectuado un disparo en el pecho, sin que se registrara una discusión previa.
Tras el ataque, los familiares trasladaron a la víctima en un vehículo particular hacia la guardia del hospital Padilla, donde los profesionales médicos habrían verificado su fallecimiento debido a la gravedad de la herida.
Hipótesis y líneas de investigación
En el centro asistencial, los allegados de Fernández aportaron los primeros datos a los investigadores. Según la declaración testimonial, una mujer conocida como “Florencia”, quien estaría dedicada a la venta de estupefacientes en la zona, habría contratado a dos jóvenes para cometer el crimen. De acuerdo con estas versiones —que aún deben ser fehacientemente corroboradas por la Justicia—, los autores materiales habrían recibido no solo indicaciones sobre el paradero de la víctima, sino también el vehículo utilizado para perpetrar el hecho.
Vecinos del lugar señalaron que las disputas asociadas al narcomenudeo y las deudas vinculadas al consumo configurarían un marco de recurrente inseguridad en el sector.
Peritajes y medidas judiciales
La causa se encuentra bajo la órbita del fiscal Pedro Gallo, quien dispuso la intervención de los investigadores Ramón Soria y Germán Díaz, junto con la labor técnica del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).
Durante las pericias realizadas en la escena, los efectivos habrían secuestrado dos vainas servidas calibre .22, un proyectil y muestras hemáticas. En paralelo, la División Homicidios, a cargo de los comisarios Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, desplegaría operativos para dar con el paradero de los sospechosos.
La investigación avanza con el relevamiento de cámaras de seguridad y la toma de testimonios, mientras se aguardan los resultados de la autopsia para determinar las causas precisas del deceso.





