La crisis del sistema de transporte público en Tucumán sumó un nuevo capítulo de tensión tras el rechazo total de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) a la propuesta de pago escalonado presentada por la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT).

Las claves para entender el conflicto actual:

  • La propuesta rechazada: AETAT planteó a través de una carta documento abonar el sueldo de mayo en tres partes (el 5, 12 y 19 de junio) y el medio aguinaldo en tres cuotas consecutivas (junio, julio y agosto). César González, secretario general de UTA Tucumán, calificó el esquema de «imposible» y exigió el pago en tiempo y forma.
  • Definición de medidas de fuerza: Para este viernes al mediodía se programó una reunión entre el gremio y las empresas. Posteriormente, UTA mantendrá una asamblea con delegados de las 14 líneas para evaluar los pasos a seguir. El plazo legal para el pago de haberes vence el jueves 4 de junio.
  • Tratamiento del boleto frenado: AETAT solicita llevar el valor del pasaje urbano de los $1.250 actuales a $2.400 (un incremento superior al 90%). Sin embargo, el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán postergó la discusión argumentando que las empresas no presentaron los informes técnicos, balances ni estudios de costos requeridos para justificar la suba.
  • La postura empresarial: Desde AETAT, su vicepresidente Jorge Berretta advirtió que el sistema actual es «inviable» y funciona a pérdidas debido a la inflación, la quita de subsidios nacionales y el aumento de insumos. Señaló que, de no actualizarse la tarifa, algunas firmas podrían dejar de prestar servicios por falta de recursos.

Mientras la Comisión de Transporte del Concejo evalúa alternativas analizando la información provista por el Ejecutivo municipal —que también incluye un pedido de readecuación tarifaria para los taxis—, el servicio de colectivos de toda la provincia queda bajo la incertidumbre de un posible plan de lucha sindical.