Dos golpes al delito en la calle que terminaron sin detenidos por orden de la Justicia

El fin de semana en la provincia dejó al descubierto una postal recurrente: el éxito de los patrullajes callejeros que choca de frente con la falta de medidas de detención efectivas por parte de las fiscalías de turno. En dos procedimientos completamente distintos, pero unidos por el mismo desenlace judicial, la policía logró incautar droga y un vehículo clonado, aunque todos los sospechosos terminaron en sus casas.

Sorprendidos con «ravioles» en la Costanera

La primera escena ocurrió la noche del sábado en el barrio La Milagrosa, una de las zonas calientes de Banda del Río Salí. Allí, una adolescente y un joven de 20 años fueron sorprendidos en el pasaje Nicolás Laguna y Costanera mientras manipulaban lo que a simple vista eran sustancias prohibidas.

Al ver las luces policiales, la pareja intentó descartar la mercancía y correr, pero no llegaron lejos. Tras reducirlos, los agentes confirmaron que tenían en su poder 80 «ravioles» de cocaína listos para la venta. El caso recayó en la UFINAR (Unidad Fiscal de Narcomenudeo), desde donde se ordenó el secuestro de la droga. Sin embargo, los implicados no pasaron la noche en una celda: la menor fue devuelta a sus padres y el joven recuperó la libertad pocas horas después.

Una Hilux robada y «regrabada» en la frontera

El segundo hecho tuvo lugar el domingo por la mañana en el extremo sur provincial, en el puesto de control de Los Mistoles. Por allí intentó pasar una camioneta Toyota Hilux blanca, conducida por un hombre radicado en Salta, que parecía estar en regla.

Sin embargo, el ojo clínico de los uniformados detectó anomalías en la documentación y los códigos de seguridad. Al revisar el motor y los cristales, saltó a la vista lo peor: los números de chasis habían sido burdamente regrabados. Cuando el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP) arrojó los datos reales, se descubrió que la camioneta tenía un pedido de secuestro activo por robo emitido en Córdoba.

Al igual que en el caso del narcomenudeo, la Justicia de turno ordenó el secuestro inmediato del vehículo de alta gama, pero dispuso que el conductor siguiera su camino a pie y en total libertad.

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