El niño de tres años que cayó a un pozo cloacal recibió el alta médica, pero persiste el reclamo por las redes de agua y saneamiento

El niño de tres años que permanecía internado desde el 31 de julio tras caer en una boca de tormenta sin tapa colmada de líquidos cloacales en el barrio Villa Luján fue dado de alta este jueves. Según el parte oficial del Hospital del Niño Jesús, el menor presentó una evolución favorable tras el tratamiento médico recibido para prevenir complicaciones respiratorias e infecciones, y ya se encuentra recuperándose en su domicilio junto a su familia.

El accidente ocurrió cuando el pequeño transitaba junto a sus familiares por el pasaje Miguel Cané y pisó un sector cubierto de barro que ocultaba el pozo abierto. Tras ser rescatado por su tía y auxiliado de urgencia por el servicio 107, permaneció bajo estricta observación médica debido al ingreso de fluidos contaminados a su organismo.

A pesar del desenlace favorable en materia de salud, el caso reavivó una profunda preocupación comunitaria por el estado crítico de los servicios públicos en San Miguel de Tucumán. Vecinos y familiares señalaron la negligencia e inacción de los entes de control, como la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y la Municipalidad, ante reclamos históricos por pérdidas de agua, desbordes cloacales y veredas hundidas que representan un peligro constante para los peatones.

A esta problemática estructural de mantenimiento se suma la problemática del robo de tapas de tormenta y redes de suministro para la venta de metales en el mercado negro, una práctica vandálica recurrente que deja pozos al descubierto e incrementa la inseguridad en las calles. Si bien la SAT acudió al lugar tras el incidente para reparar y señalizar la boca de inspección dañada, la comunidad de Villa Luján exige soluciones integrales y preventivas que eviten nuevos hechos de esta gravedad.

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