El «scrum» no se corre y el «copiloto» ya no quiere ir en la butaca de al lado

El intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo, confirmó que su antecesor y aliado político, Roberto Sánchez, tiene intenciones de competir nuevamente por la intendencia de la ciudad en 2027. El anuncio explicita una realidad matemática de la política: los lugares que se abandonan no se reintegran por cortesía, y las lealtades pasadas no anulan las aspiraciones presentes.

Los Hechos: El reacomodamiento de las fichas

La relación de fuerzas entre ambos dirigentes cambió de manera fáctica tras las elecciones de 2023 y la posterior reconfiguración del mapa político nacional:

  • El espacio abandonado: Roberto Sánchez dejó la intendencia de Concepción para competir por la gobernación de Tucumán y ocupar una banca como diputado nacional. En ese movimiento, impulsó a Molinuevo como su sucesor.
  • La ocupación del territorio: Una vez en el sillón municipal, Molinuevo consolidó su propio armado y optó por alinearse formalmente con La Libertad Avanza (LLA), bajo la conducción provincial de Lisandro Catalán.
  • La resistencia radical: Sánchez, por su parte, decidió mantenerse dentro de la estructura de la Unión Cívica Radical (UCR), marcando distancia del oficialismo nacional.

El juego de la negociación: Empujar o acelerar

Molinuevo confirmó que mantuvo una reunión formal con Sánchez hace menos de un mes donde se blanquearon las ambiciones de ambos. En el plano táctico, el actual intendente ya juega con las cartas de la nueva gestión: invitó formalmente al ex外diputado a sumarse a la «Alianza por la Libertad» (el frente que nuclea a los sectores alineados con Javier Milei en Tucumán).

La respuesta de Sánchez fue la cautela; manifestó que prefiere esperar antes de definir su rumbo político. Mientras tanto, Molinuevo dejó en claro que la idea original de ser un mero continuador de gestión quedó atrás. En la política actual, quien tiene el control del municipio busca tacklear cualquier intento de retroceso, mientras que quien supo dominar el circuito intenta recuperar el control del volante.

El trasfondo real

Más allá de las invitaciones de cortesía a cumpleaños o fiestas locales, el escenario en Concepción expone una disputa concreta de poder: la UCR y La Libertad Avanza miden fuerzas directamente por el liderazgo del voto no peronista en el sur de la provincia. La lección de manual político queda a la vista: en el tablero del poder, los casilleros vacíos se ocupan, y nadie cede el carril de velocidad por simple nostalgia.

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