La Iglesia argentina se prepara para recibir al papa León XIV en noviembre, un acontecimiento histórico para el país que no contaba con la presencia de un Santo Padre desde la visita de San Juan Pablo II en 1987. La gira apostólica, que también incluirá paradas en Uruguay y Perú, contemplaría una estancia de tres días en territorio nacional, tentativamente del 8 al 11 de noviembre en Buenos Aires.
El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, manifestó su entusiasmo ante el anuncio, aunque lamentó que las limitaciones de tiempo e itinerario impidan que el Pontífice recorra las provincias del norte. Dado que la visita coincidirá con la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, la totalidad de los obispos del país acompañará al León XIV durante su agenda.
En el marco de esta reunión, el Episcopado prevé trasmitirle al Papa un diagnóstico de las urgencias sociales locales, entre las que destacan la pobreza, el desempleo, la lucha contra las adicciones y la defensa de la vida. Sánchez remarcó que el eje central debe ser la reconstrucción del tejido social a través del diálogo, la cercanía y el compromiso de todos los sectores, comenzando por las autoridades e instituciones.
Por último, el arzobispo instó a los fieles a recibir al Pontífice con preparación espiritual y atención a sus enseñanzas. En paralelo a este anuncio, monseñor Sánchez inicia este jueves una visita pastoral de cuatro días por la jurisdicción de la Catedral de Tucumán, que incluirá recorridos por la Casa de Gobierno, escuelas, universidades y medios de comunicación locales.





