Tucumán dio un paso clave en el campo de la medicina regenerativa tras la llegada de las primeras dosis de un tratamiento basado en secretoma de células madre. Las muestras, trasladadas desde España mediante un estricto protocolo de cadena de frío y fiscalizadas bajo acta notarial, se utilizarán en un ensayo clínico pionero enfocado en pacientes con heridas de difícil curación, principalmente úlceras por pie diabético.
A diferencia de las terapias celulares tradicionales, este avance no utiliza células vivas. El producto fue sometido a evaluaciones de comités de ética independientes y cuenta con las autorizaciones de la ANMAT y el SENASA para su aplicación experimental en humanos.
¿Qué es el secretoma y cómo beneficia al paciente?
El secretoma es el conjunto de sustancias activas que secretan las células madre a su entorno: una combinación de proteínas, factores de crecimiento y exosomas que actúan como «instrucciones» biológicas para la reparación de los tejidos.
- Tratamiento más seguro y predecible: Al no implantar células vivas directamente sobre la piel del paciente, se reducen riesgos biológicos y se logra una respuesta médica más controlada.
- Estímulo de regeneración: Sus componentes activos promueven la formación de nuevos vasos sanguíneos y aceleran el cierre de lesiones complejas que no responden a los tratamientos convencionales.
- Prevención de complicaciones graves: En casos avanzados de pie diabético, lograr la cicatrización efectiva es clave para evitar infecciones severas y frenar el riesgo de amputaciones.
La voz de los especialistas
El desarrollo de este estudio clínico en la provincia cuenta con el respaldo de profesionales e investigadores del ámbito sanitario local e internacional:
- Dr. Luis Costa Pérez (Investigador tucumano en España y presidente de la biotecnológica GiStem Research): Remarcó la ventaja técnica de la terapia al señalar que «la idea es que el tratamiento sea mucho más predecible que utilizar las propias células vivas sobre el paciente». Además, anticipó que, de obtener resultados favorables en esta etapa inicial, se proyectará un ensayo clínico de mayor escala.
- Dra. María Peral (Investigadora en Salud del Ministerio de Salud Pública y coordinadora del proyecto en Argentina): Explicó el rigor científico detrás del ensayo, tras dos años de trabajo previo: «El proyecto fue sometido a diferentes instancias de evaluación, entre ellas comités de ética independientes y un comité metodológico, garantizando la seguridad en todo el proceso».
- Dr. Luis Medina Ruiz (Ministro de Salud Pública de Tucumán): Calificó la llegada del material como una oportunidad para abrir líneas de investigación científica de alto impacto en la región y brindar soluciones a «una patología muy frecuente y compleja, que muchas veces es difícil de curar».
- Dra. Noellia Bottone (Directora del Programa Integrado de Salud – PRIS): Valoró el alcance asistencial que tendrá el ensayo en la red pública, beneficiando inicialmente a pacientes seleccionados en el Hospital Centro de Salud y el Hospital de Lomas de Tafí.
La iniciativa es el resultado de un convenio de cooperación binacional entre el Ministerio de Salud Pública de la provincia, la biotecnológica española GiStem Research y el aporte estratégico de la Federación Económica de Tucumán (FET), representada por su secretario, el contador Gregorio Werchow, quien financió la logística y el transporte especializado de las muestras.





