San Miguel de Tucumán incorpora un protocolo local para detectar y prevenir la explotación laboral

La dinámica de la trata de personas ha mostrado un cambio de tendencia en los últimos años. De acuerdo con registros de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), los casos de trata con fines de trabajo forzoso superan actualmente a los de explotación sexual. En el contexto regional, Argentina se posiciona como uno de los países que mayor cantidad de situaciones de explotación laboral identifica, un delito que suele ser complejo de detectar debido a su invisibilización.

Frente a este escenario, se validó en San Miguel de Tucumán una Hoja de Ruta Local que busca integrar formalmente al municipio en el circuito de prevención y asistencia, un rol que habitualmente quedaba restringido a las órbitas provinciales y nacionales.

El instrumento, diseñado en conjunto con las organizaciones internacionales Free the Slaves (FTS) y UNODC, se estructurará bajo los siguientes lineamientos:

  • Descentralización operativa: Aplicar las directrices del Protocolo de Palermo (tratado internacional contra la trata) directamente en el ámbito municipal y el territorio local.
  • Capacitación técnica: Formar a los agentes municipales que se desempeñan en el territorio para que puedan reconocer de manera precisa los indicadores de trabajo forzado, evitando que el delito se confunda con dinámicas de precarización comunes.
  • Mecanismos de articulación: Establecer canales institucionales claros para derivar las situaciones detectadas a los organismos judiciales y de asistencia competentes.

Esta iniciativa convierte a la capital tucumana en uno de los primeros gobiernos locales en diseñar un protocolo específico para la problemática, con el objetivo de consolidar un modelo que pueda ser evaluado y replicado en otras ciudades de la región.

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