La empresa defendió su reconversión productiva fuera del país, que implicó la reducción de 250 puestos de trabajo directos e indirectos

a histórica empresa de termos Lumilagro quedó este lunes en el centro de la polémica, luego de que cuestionara los costos de fabricar en la Argentina. Tras un largo proceso de reconversión productiva, que incluyó la reducción de personal de planta, desde la compañía plantearon que estos cambios permitieron que los consumidores puedan acceder a productos de mejor calidad a menor precio.
“A partir de nuestra reconversión, los 47 millones de argentinos ahora pueden acceder al mejor termo para mate, al mejor precio. Ya no tenés que gastar un precio irrisorio en un termo de calidad”, publicó la empresa en su cuenta oficial, en una serie de mensajes que rápidamente se viralizaron.
Las respuestas no tardaron en llegar y un usuario cuestionó que la reconversión implicó que dejaron “a 100 familias sin trabajo”. Para competir contra Stanley, marca de termos extranjera que venía ganando lugar en el mercado, Lumilagro cerró más del 50% de su fábrica ubicada en Tortuguitas y dejó de fabricar la ampolla de vidrio en el país para importarla de India, Vietnam y China. Eso implicó la reducción de su personal de 350 a 100 empleados, entre directos e indirectos.
“¿Ustedes qué opinan? ¿Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100.000 de más para conseguir un termo de calidad? Nos reconvertimos para volver a crecer igual que en los 70’s cuando dejamos de soplar las botellas a pulmón y nos automatizamos. Ahora podés











