El debate por la reforma de la Ley de Biocombustibles sumó un nuevo capítulo tras los reclamos impulsados por autoridades, legisladores y sectores productivos de la región durante la II Cumbre de Bioetanol. El eje central de la propuesta técnica y legislativa es el incremento del corte obligatorio de bioetanol en las naftas comerciales, pasando del 12% actual al 15%.
¿Qué es el «corte» de bioetanol y qué implica su aumento?
El «corte» o mezcla obligatoria es el porcentaje de biocombustible de origen vegetal que las empresas refinadoras de hidrocarburos deben incorporar por ley a cada litro de nafta que se comercializa en las estaciones de servicio del país.
Elevar esa proporción del 12% al 15% tiene consecuencias económicas directas para el mercado energético y agroindustrial:
- Incentivo a la demanda de materia prima: Requiere procesar un volumen significativamente mayor tanto de caña de azúcar como de maíz, garantizando un volumen de absorción predecible para las cosechas de la región.
- Estabilización de precios agrícolas: Al derivar una mayor proporción de biomasa hacia la producción energética, se regula la oferta de alimentos (como el azúcar de mesa o el grano comercial) en el mercado interno, evitando excedentes que depriman los precios y afecten la rentabilidad de los productores.
- Atracción de capitales: La ampliación de la capacidad de destilación e infraestructura industrial exige desembolsos de capital de largo plazo. Un régimen legal previsible resulta indispensable para amortizar dichas inversiones.
Ventajas económicas para el Noroeste Argentino (NOA) y Tucumán
Para las provincias del Norte —con Tucumán a la cabeza en producción de caña de azúcar, junto a los complejos cañeros y maiceros de Salta y Jujuy—, la modificación del marco regulatorio representa ventajas estructurales:
- Mayor valor agregado regional: Permite transformar insumos agrícolas primarios en biocombustibles estratégicos dentro de las mismas provincias de origen, reteniendo mayor margen económico en el territorio.
- Dinamización del empleo y la cadena de valor: El incremento de la actividad en ingenios, destilerías y plantas de bioprocesamiento fortalece la mano de obra industrial, el transporte de carga y los servicios indirectos en todo el NOA.
- Menor dependencia de combustibles importados: Sustituir naftas de origen fósil por biocombustibles regionales contribuye al ahorro de divisas a nivel nacional y posiciona al Norte como un proveedor clave dentro de la matriz energética argentina.
La concreción de esta medida dependerá de los consensos legislativos que permitan establecer previsibilidad jurídica, reglas claras de fijación de precios y un reparto transparente de los cupos de abastecimiento entre las destilerías del país.





