La tarde de este jueves, la provincia se vio envuelta en un profundo pesar tras confirmarse el fallecimiento de Benjamín Olariaga, el niño de 12 años que se encontraba internado luego de un accidente en las sendas de Horco Molle. La noticia, confirmada por el Ministerio de Salud, ha transformado las cadenas de oración en un acompañamiento silencioso y respetuoso para su familia.
Un adiós que trasciende las aulas y el deporte
Benjamín no era solo un nombre en un reporte; era un compañero, un deportista y un hijo querido. Su ausencia se siente con fuerza en las instituciones que marcaron su día a día:
- Jockey Club de Tucumán: Desde la división M13, donde Benjamín compartía su pasión por el rugby, el club expresó su dolor infinito: «Toda la familia del club se une en el dolor ante una noticia que conmueve profundamente a nuestra comunidad».
- Colegio Montserrat: La institución educativa, donde cursaba sus estudios, suspendió sus actividades en señal de duelo, enviando un mensaje de afecto y apoyo incondicional a la familia Olariaga ante esta pérdida irreparable.
Reflexión y compromiso con la seguridad
Más allá de la tristeza, el caso ha despertado una sensible reflexión sobre los espacios recreativos de Yerba Buena. Vecinos y deportistas coinciden en que la mejor manera de honrar la memoria de quienes disfrutan de la naturaleza es garantizando que estos lugares cuenten con la prevención y los cuidados necesarios.
El debate hoy se centra en la seguridad en Horco Molle, no desde la búsqueda de culpables, sino desde la responsabilidad colectiva de proteger a quienes transitan sus sendas, para que el deporte y el esparcimiento sigan siendo espacios de vida.
Acompañamiento a la familia
En redes sociales y espacios públicos, el sentimiento es unánime: un respeto absoluto por la privacidad de los padres y allegados de Benjamín. La comunidad tucumana se mantiene unida, ofreciendo su apoyo y calidez en uno de los momentos más difíciles que les toca atravesar.













