En un giro político significativo, el Consejo Provincial del Partido Justicialista (PJ) de Tucumán se reunió en su sede de calle Virgen de la Merced para cumplir con formalidades administrativas y analizar la coyuntura socioeconómica. Sin embargo, el dato político central no pasó por el orden del día ni por los trámites institucionales, sino por el tono rotundo que adoptó Miguel Acevedo para definir el futuro electoral del peronismo local con vistas a 2027.
Lejos de sus habituales matices o posturas moderadas, el presidente de la Legislatura —quien encabezó el encuentro ante la ausencia del gobernador Osvaldo Jaldo por razones de agenda y del presidente del partido, Juan Manzur— utilizó la plataforma partidaria para dar un mensaje tajante e inequívoco sobre la conducción del espacio.
Los puntos clave de la jornada política:
- Ratificación contundente de la fórmula: Al ser consultado sobre sectores del PJ que promueven una eventual candidatura de Juan Manzur, Acevedo fue tajante y despejó cualquier margen de especulación al afirmar que «el peronismo ya definió cuáles son los candidatos» y ratificar de manera abierta el trinomio de poder conducido por la dupla Osvaldo Jaldo-Miguel Acevedo.
- Mensaje a la interna partidaria: Si bien señaló que las puertas del partido están abiertas para todos los dirigentes que deseen sumarse al proyecto, la reafirmación de la fórmula funcionó como un límite explícito a los movimientos del manzurismo, dejando en claro dónde reside la toma de decisiones actual.
- Respaldo del Consejo: El propio comunicado del PJ-Distrito Tucumán ratificó de forma institucional el «acompañamiento decidido» a la conducción de Jaldo y Acevedo, remarcando la necesidad de llegar a los próximos compromisos electorales con una línea de mando definida y sin divisiones.
- Ajustes administrativos y de estructura: En el plano formal, se aprobaron por unanimidad los balances de los períodos 2023, 2024 y 2025 para regularizar la situación ante la Justicia Electoral Nacional. Asimismo, se formalizaron recambios en la estructura partidaria: Regino Amado asumió como secretario, Hugo Cabral como tesorero y Rosa Alarcón ocupó la vocalía vacante tras el fallecimiento de la dirigente Zulema Khoder.
Con esta posición institucional y la posterior ratificación por escrito, el oficialismo tucumano buscó cerrar de manera anticipada cualquier debate de candidaturas en el corto plazo, consolidando a la gestión provincial como el único eje ordenador dentro del Partido Justicialista.





