El equipo de Neurointervencionismo logró salvar a un paciente utilizando una técnica de alta complejidad que solo se había implementado dos veces antes en toda Latinoamérica.
El Hospital Ángel C. Padilla ha consolidado su lugar en la vanguardia médica de la región tras realizar con éxito una intervención coronaria y cerebral de altísima complejidad. Un equipo de profesionales del Servicio de Neurointervencionismo logró tratar un aneurisma cerebral mediante un procedimiento mínimamente invasivo que posiciona al hospital público tucumano como el tercer centro médico en toda Latinoamérica en dominar esta técnica.
La intervención, liderada por el neurocirujano y especialista en neurointervencionismo Julio Fernández, consistió en la implantación de un dispositivo diversor de flujo endovascular (un stent desviador de última generación). Esta prótesis se introduce en el organismo para aislar el aneurisma de la circulación sanguínea de manera segura y promover su cicatrización, evitando la necesidad de una cirugía abierta de alta exposición y reduciendo drásticamente los tiempos de recuperación y los riesgos postoperatorios.
La destreza detrás del logro: la técnica de «transcirculación»
Lo que convierte a esta operación en un verdadero hito científico no es solo la tecnología utilizada, sino la pericia y audacia del equipo médico. Para alcanzar la lesión, los profesionales debieron ejecutar una maniobra conocida como transcirculación.
Este procedimiento requirió trazar un recorrido vascular sumamente complejo: los cirujanos ingresaron por una arteria del circuito anterior del cerebro para navegar el sistema sanguíneo hasta alcanzar el circuito posterior, donde se alojaba el aneurisma.
«Contamos con la tecnología necesaria, los insumos adecuados y, sobre todo, un recurso humano altamente capacitado para realizar este tipo de intervenciones complejas», detalló el doctor Fernández, destacando que el logro demuestra que el sector público de salud es capaz de ofrecer tratamientos con los mismos estándares de calidad y complejidad que los centros privados más reconocidos del continente.
Este logro de la medicina regional fue posible gracias a la conjunción de la excelencia del equipo médico del Padilla y el soporte de infraestructura tecnológica provisto por la gestión del Ministerio de Salud Pública provincial, permitiendo democratizar el acceso a la medicina de máxima complejidad para toda la comunidad.






