El gobernador Osvaldo Jaldo, acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo, concretó este martes una visita oficial a la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. El encuentro, realizado en el Palacio Municipal, buscó formalmente coordinar políticas públicas en áreas críticas y desactivar los rumores de una fractura política dentro del peronismo tucumano. Los ejes de la gestión: Transporte y servicios básicos En el plano técnico e institucional, la reunión se centró en dar respuestas conjuntas en un escenario de fuerte restricción financiera nacional: Transporte Unificado: Se acordó tratar el transporte de forma integral (urbano, interurbano y rural) involucrando a la Provincia, el Municipio y la Legislatura. Chahla presentó un diagnóstico para optimizar recorridos y reducir costos de manera eficiente. Infraestructura e Hidrología: Se analizó el crítico estado del sistema de cloacas de la capital (con más de 120 años de antigüedad). La intendenta advirtió que las soluciones con la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) se ejecutarán gradualmente por etapas debido a la falta de fondos claros. Agenda Metropolitana: El vicegobernador Acevedo adelantó la necesidad de planificar el Gran San Miguel de Tucumán en temas comunes como el transporte y la gestión de residuos urbanos. Continuidad de la obra pública: A pesar de la caída del consumo, del IVA y de los recursos coparticipables, Jaldo ratificó que «las obras no se paran», aunque admitió que el ritmo de avance físico podría ser por etapas. «Al vecino tenemos que llevarle la solución, no importa si es municipal o provincial. No vamos a hacer magia». — Rossana Chahla Entre líneas: El trasfondo político y las especulaciones Si bien los mandatarios se esforzaron por calificar la visita como «normal», el contexto político y las declaraciones dejaron entrever lecturas electorales y de poder interno bien definidas: Paño frío a la interna: La reunión se dio tras días de tensión alimentados por una denuncia penal de una concejal alfarista (aliada a Jaldo) contra funcionarios de Chahla, y por la reciente salida del funcionario municipal Alejandro Sangenis tras criticar a un ministro clave de Jaldo. La foto conjunta buscó neutralizar estas versiones de distanciamiento. Advertencia jaldista: Con la mirada puesta en el reordenamiento del Partido Justicialista local y el horizonte electoral de 2027, Jaldo envió una señal directa y tajante a la interna de su propio espacio: “En el Poder Ejecutivo provincial quien conduce y toma las decisiones es Osvaldo Jaldo. El que no lo entienda se va a ver afuera”. ¿Fórmula a futuro?: Aunque el gobernador evitó definiciones explícitas ante la prensa sobre si este frente común anticipa una futura fórmula electoral, tampoco cerró la puerta. El nivel de sintonía exhibido y la frase «acá no sobra nadie, tenemos que estar juntos» alimentan las especulaciones sobre un esquema de poder compartido a largo plazo entre el jaldismo y la conducción capitalina. Navegación de entradas El Gobierno y la Iglesia: el debate por el «odio en las redes» y los límites del lenguaje político Polémica en Tucumán: otorgan la libertad condicional a «Pichón» Segura tras un acuerdo judicial y el oficialismo nacional critica la decisión