Un joven lleno de proyectos y una familia devastada por una pérdida irreparable. Kevin Samuel Rueda, de 21 años y estudiante de la Escuela de Suboficiales y Agentes de la Policía de Tucumán, fue asesinado a balazos en la madrugada del pasado sábado en la intersección de la avenida Colón y la calle Fortunata García, en la zona sur de San Miguel de Tucumán.
El hecho se desencadenó cuando la víctima fue abordada por delincuentes armados que le dispararon en el sector derecho del pecho para sustraerle su motocicleta Honda Wave blanca. Rueda falleció en el lugar a causa de la gravedad de la herida.
El avance del caso y las detenciones
A partir de la intervención de la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo de Carlos Sale, y del trabajo conjunto entre el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y la Policía de Tucumán, se desplegó un operativo para dar con los responsables.
- Hallazgo de evidencia: A través del relevamiento de cámaras de seguridad y testimonios, los investigadores rastrearon la ruta de escape. La motocicleta sustraída a la víctima fue hallada en un terreno baldío cerca de las calles Williams Bliss y Miguel Lillo. En otro descampado se secuestró una motocicleta KTM Duke, señalada en los registros fílmicos como el vehículo utilizado para cometer el delito.
- Primera aprehensión: En las primeras 24 horas posteriores al hecho, personal policial aprehendió cerca de su domicilio al primer sospechoso, un hombre apodado “Cucu”, a quien también se le incautó un teléfono celular.
- Segunda detención: Cumplidas las 48 horas del crimen, los efectivos lograron capturar al segundo acusado que permanecía prófugo. Ambos quedaron a disposición de la Justicia tras ser examinados por el Cuerpo Médico Forense.
Debate institucional y cuestionamiento al sistema de garantías
El caso reavivó la discusión sobre la efectividad de las medidas cautelares y los beneficios otorgados a personas con antecedentes penales graves. Tras expresar sus condolencias a la familia de Rueda, el gobernador Osvaldo Jaldo remarcó que los dos imputados contaban con prontuarios vinculados a robos a mano armada y homicidios.
Jaldo cuestionó de manera implícita la doctrina garantista que permite que imputados por delitos violentos o reincidentes afronten los procesos judiciales en libertad. Según planteó el mandatario provincial, quienes poseen antecedentes graves o procesamientos en curso por delitos violentos no deberían permanecer en la vía pública, sino esperar las condenas o el avance de las causas bajo prisión preventiva en los complejos penitenciarios de la provincia, como Benjamín Paz o Villa Urquiza.
En ese sentido, se informó que las autoridades provinciales mantuvieron contactos con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Daniel Leiva, con el objetivo de revisar los criterios de juzgamiento y fortalecer la prisión preventiva en casos de reincidencia o alta peligrosidad social.







