La Unión Hotelera Gastronómica de Tucumán advierte sobre una fuerte crisis de rentabilidad y riesgo de quebranto en el sector

El sector hotelero y gastronómico de la provincia atraviesa un escenario de profunda preocupación económica debido a la drástica caída de su rentabilidad, una situación impulsada por el constante aumento de los costos fijos de operación. Así lo manifestó Ernesto Getar, representante de la Unión Hotelera Gastronómica de Tucumán, quien alertó sobre el impacto que estas variables generan en la sostenibilidad de las empresas locales.

Si bien el volumen de actividad y la concurrencia de clientes registran cierto dinamismo, el desfasaje entre los ingresos y los gastos de funcionamiento amenaza con llevar a diversas firmas al borde del concurso de acreedores o al cierre definitivo.

«La parte hotelera y la gastronómica estamos muy preocupados en cuanto a las rentabilidades. El movimiento sigue, pero el problema grave que tenemos es que no hay rentabilidad; los costos se han disparado muchísimo», afirmó Ernesto Getar.

El impacto impositivo y tarifario

Dentro de la estructura de costos operacionales, los servicios públicos representan el mayor cuello de botella para la actividad gastronómica y hotelera. Las tarifas de energía eléctrica han alcanzado montos difíciles de afrontar, condicionando de manera directa la liquidez de los establecimientos.

«El tema de la energía es ya prohibitivo. En los hoteles y en los negocios gastronómicos el esfuerzo es titánico para poder pagar una boleta de luz. Esto no condice con parámetros normales y es muy peligroso porque va a llevar a muchas empresas al quebranto», advirtió el dirigente.

Frente a la pregunta sobre el margen actual de ganancias en los negocios locales, Getar fue categórico al señalar la magnitud del deterioro financiero:

«La rentabilidad prácticamente es nula. Te diría que no sé si hay algún negocio en Tucumán que tenga una rentabilidad positiva hoy».

Endeudamiento y el compromiso con el empleo

Para sobrellevar la falta de margen operativo y mantener los establecimientos abiertos, los empresarios han recurrido de forma sostenida al endeudamiento. A pesar de las pérdidas acumuladas, la prioridad del sector se ha focalizado en sostener los puestos de trabajo formales que genera el turismo y la gastronomía en la provincia.

«Sostenemos la situación con grandes endeudamientos. La responsabilidad del sector turístico es muy grande porque vendemos servicios y esto significa una gran cantidad de mano de obra y de empleados. La responsabilidad de mantener esas fuentes de trabajo es muy grande y gracias a eso se mantienen muchas empresas», sostuvo Getar.

Gestiones frente al costo energético

Con la proximidad del período estival y el consecuente incremento en la demanda de consumo eléctrico, desde la Unión Hotelera Gastronómica avanzan en negociaciones institucionales para buscar esquemas alternativos que amortigüen la carga tarifaria.

«Estamos trabajando con la nueva gestión del ERSEPT para ver alternativas que mejoren los costos. Al ser una masa grande de cientos de empresas, estamos viendo si en el mercado eléctrico conseguimos mejores precios que lo que actualmente nos factura la empresa local, porque ya viene el verano donde los consumos y los costos se van a duplicar», explicó.

Un repunte parcial insuficiente

Durante los meses de agosto, septiembre y octubre, la provincia registra un pico en el turismo de reuniones, con una importante agenda de congresos y convenciones que genera un repunte en la ocupación hotelera. Sin embargo, desde la entidad señalan que este flujo temporal resulta insuficiente para equilibrar las cuentas anuales del sector.

Asimismo, al evaluar el marco de apoyo o contención para la actividad a nivel federal, Getar concluyó que no existen medidas de auxilio específicas para sobrellevar la coyuntura:

«A nivel nacional no hay absolutamente nada de comprensión por el contexto. Está todo liberado y la idea es que cada uno se defienda como pueda».

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