Olfato, lealtad y un lazo inseparable: Hela, la perra antidrogas que se retira de la Policía Federal junto a su guía

Hay vínculos que se construyen en el silencio del adiestramiento, en las madrugadas de espera antes de un allanamiento y en la confianza absoluta que solo existe entre un perro de trabajo y su guía. Para Hela, una retriever de Chesapeake de pelaje chocolate y mirada atenta, la vida operacional en la Policía Federal Argentina (PFA) no fue solo una rutina de trabajo: fue una misión compartida codo a codo con la sargento Susana Viamonte.

Durante más de cinco años dentro del plantel activo de la Dirección General de Operaciones Antidrogas Hidrovía Paraná, el olfato de Hela fue una herramienta determinante. Su labor en requisas y patrullajes permitió desmantelar entramados complejos, participando en causas de enorme resonancia pública como la investigación a la banda de «Mameluco» Villalba o los operativos posteriores a la tragedia de la cocaína adulterada en Puerta 8. Sin embargo, detrás del rigor técnico de cada procedimiento, existía una dinámica marcada por la devoción mutua.

El momento más revelador de esta alianza ocurrió cuando la sargento Viamonte alcanzó en 2024 los años de servicio necesarios para jubilarse. En lugar de dar un paso al costado, la entrenadora tomó una decisión visceral: posponer su propio retiro dos años más. No concebía terminar su carrera en la fuerza sin la perra que la había acompañado en las situaciones más extremas. Querían —y necesitaban— retirarse juntas.

El cierre de esta etapa tuvo lugar en la Casa Rosada, donde el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibieron a la dupla para rendir homenaje a su trayectoria. Para Hela, ajena a los formalismos del edificio gubernamental, el verdadero premio es el inicio de una nueva vida de descanso; para la sargento Viamonte, la satisfacción de saber que el último capítulo de su carrera profesional lo escribió al lado de su compañera más fiel.

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