El hallazgo de un arma en la mochila de una alumna de la Escuela N° 110 de Los Gutiérrez, en Alderetes, sumó un nuevo antecedente a la problemÔtica que siguen de cerca las autoridades provinciales. Ante esta situación, el vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Miguel Acevedo, encabezó una reunión en Casa de Gobierno junto a los ministros de Educación, Susana Montaldo, y de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, ademÔs de la cúpula policial, para evaluar el abordaje institucional y la aplicación de los protocolos correspondientes.
Durante el encuentro se ratificó el funcionamiento de los canales de actuación rÔpida que involucraron a la escuela, las fuerzas de seguridad y el fuero judicial de menores. Sin embargo, el foco del anÔlisis estuvo puesto en el trasfondo social de estos episodios y en la necesidad de intervenir antes de que el conflicto se manifieste en las aulas.
Formación de valores y la perspectiva del nuevo marco legal
En su anÔlisis, Acevedo planteó que el trabajo en las aulas y la contención en clubes o espacios comunitarios requieren un complemento indispensable en el Ômbito del hogar. El funcionario remarcó la importancia de articular esfuerzos entre el Estado y las familias para transmitir que las diferencias y tensiones deben encauzarse a través de la palabra y no de la violencia.
En relación al plano normativo, el vicegobernador recordó que el próximo 5 de septiembre entrarÔ en vigencia la nueva Ley Penal Juvenil de la Nación. Explicó que este cambio legislativo modificarÔ la consideración de este tipo de conductas, que pasarÔn a ser abordadas bajo figuras delictivas con responsabilidad penal. En ese contexto, apeló a la reflexión de los adolescentes sobre el impacto de estos actos para evitar conductas de riesgo que comprometan su futuro.
Respecto al eventual alojamiento de menores en conflicto con la ley, se mencionó la disponibilidad de la infraestructura del Instituto Cura Brochero, cuya utilización queda supeditada a las decisiones que adopte la Justicia.
La contención como una tarea colectiva
El abordaje de situaciones donde los jóvenes acceden a armas en sus propios entornos evidencia que la seguridad y la convivencia escolar no dependen de respuestas aisladas. MĆ”s allĆ” de la presencia del Estado y los equipos profesionales en los colegios, la prevención efectiva requiere que la sociedad en su conjunto āfamilias, educadores y comunidadā asuma la responsabilidad compartida de escuchar, orientar y brindar espacios seguros a los adolescentes.





