A partir de la reglamentación de la reforma laboral (Decreto 407, Anexo III), los recibos de sueldo en Argentina adoptarán un nuevo formato obligatorio para todas las empresas comprendidas en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). El objetivo de la medida es transparentar el costo laboral total, mostrando tanto los descuentos del empleado como las contribuciones que realiza el empleador. La principal novedad: el gráfico de costos Los nuevos recibos deberán incluir obligatoriamente un gráfico circular («de torta») que visualice la distribución del costo laboral total. Este gráfico permitirá identificar qué porcentaje representa el salario neto y cuánto se destina a: Seguridad Social y Obra Social. INSSJP (PAMI) y ART. Aportes sindicales y cámaras empresariales. Las 4 secciones obligatorias del nuevo diseño El formato del comprobante se unifica en cuatro bloques de información específicos: SecciónDatos incluidos1. IdentificaciónCUIT del empleador, CUIL del trabajador, fecha de ingreso, antigüedad, categoría laboral e información de cargas sociales.2. ContribucionesDetalle de todos los importes que el empleador paga por obligaciones legales o convencionales asociadas a ese puesto.3. Bruto y DeduccionesSalario bruto, base de cálculo utilizada, descuentos aplicados y deducciones correspondientes.4. Remuneración NetaEl monto final de bolsillo que percibe el trabajador. Requisito de claridad: Cada concepto liquidado deberá especificar obligatoriamente su base de cálculo, la unidad de medida utilizada y el valor resultante. Plazos de implementación El decreto otorga un plazo de hasta 120 días para que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y los organismos vinculados adecuen sus sistemas. Durante este período, las empresas y los desarrolladores de software de liquidación de haberes deberán actualizar sus herramientas. Los trabajadores empezarán a recibir el nuevo modelo una vez que concluya esta etapa de transición técnica. Navegación de entradas Juicio Político: archivaron la denuncia contra el presidente del Tribunal de Cuentas Licitación o colapso: la última carta para cambiar un transporte obsoleto que asfixia al usuario