Solidez financiera y avance bimonetario: el BCRA supera los U$S 13.000 millones en compras y reglamenta el cobro de sueldos en dólares

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) extendió su racha compradora en el mercado de cambios al encadenar 134 jornadas consecutivas con saldo positivo, tras adquirir U$S 345 millones. Con este movimiento, la autoridad monetaria alcanzó un acumulado de U$S 13.101 millones comprados en lo que va de 2026, consolidando el rumbo fijado en la cuarta etapa del programa monetario y cambiario implementado en enero.

Con este resultado, el organismo conducido por Santiago Bausili ya cumplió de forma anticipada la meta mínima del objetivo anual proyectado por el equipo económico, que preveía una acumulación de reservas netas de entre U$S 10.000 millones y U$S 17.000 millones durante el año.

Motores de la acumulación de divisas y lectura macroeconómica

El sostenido flujo de divisas ingresado entre enero y julio responde a una combinación de factores estructurales y de mercado:

  • Superávit comercial y oferta sectorial: La fuerte liquidación del agro, sumada al saldo positivo del sector energético (impulsado por Vaca Muerta) y la minería, constituyó la columna vertebral de la oferta en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
  • Reapertura del financiamiento privado y provincial: La colocación de obligaciones negociables corporativas y bonos provinciales en los mercados internacionales —que superó los U$S 11.000 millones desde fines del año pasado— aportó liquidez fresca.
  • Estabilidad del esquema de bandas: La brecha contenida y el manejo del tipo de cambio dentro del esquema vigente permitieron absorber excedentes de liquidez en dólares sin generar presiones desmedidas sobre la inflación.

Dato clave: Las reservas internacionales brutas se ubicaron cerca de los U$S 49.200 millones, recuperando terreno de manera contundente tras haber afrontado abultados vencimientos de deuda soberana en semanas recientes.

Qué proyecta y espera el mercado

En la City porteña y entre los analistas internacionales, la evaluación del panorama económico proyecta tres ejes principales:

  1. Riesgo país a la baja y mejora crediticia: La sostenida acumulación de divisas, junto al superávit fiscal del Tesoro, refuerza la capacidad de pago soberana. El mercado prevé que la caída del riesgo país —buscando perforar la zona de los 400 puntos básicos— abra las puertas para que la República Argentina pueda refinanciar sus vencimientos en los mercados voluntarios.
  2. Competencia de monedas y remonetización: Con una oferta de dólares sólida, la City anticipa una transición progresiva hacia un régimen bimonetario formal, donde el peso conviva activamente con el dólar en las transacciones cotidianas sin generar episodios de corrida cambiaria.
  3. Pauta inflacionaria y tipo de cambio: A pesar de cierta aceleración puntual observada en los dólares financieros y en el tipo de cambio oficial durante los meses invernales, la expectativa general de los analistas apunta a que el ancla fiscal y el control agregativo mantengan la inflación anualizada en trayectoria descendente.

La vinculación estratégica: cuentas sueldo en dólares y el esquema bimonetario

En forma simultánea a la consolidación de las reservas, el BCRA oficializó la Comunicación «A» 8460, reglamentando la norma de la Ley de Modernización Laboral (Ley 27.802) que habilita el pago de haberes en moneda extranjera.

Esta medida no es aislada; guarda una directa relación de causalidad con el fortalecimiento del balance del Banco Central:

  • Nutrición de depósitos del sistema financiero: La apertura de cuentas sueldo en dólares totalmente gratuitas para los trabajadores incentiva la bancarización de las divisas. A medida que los sueldos en dólares ingresen formalmente a los bancos, aumentará el stock de depósitos privados en divisas, incrementando encajes y respaldando la liquidez en dólares del sistema bancario.
  • Atracción de talento e inversiones: Sectores clave como la industria del software, los servicios basados en el conocimiento y las compañías multinacionales obtienen un marco normativo claro para retener talento local pagando salarios de mercado en moneda dura, sin recurrir a circuitos informales.
  • Institucionalización del bimonetarismo: Al permitir que la demanda de dólares con fines salariales se canalice a través del sistema bancario regulado, se profundiza la libre circulación de monedas sin resentir la demanda de pesos para los gastos operativos diarios (que se convierten de forma transparente en el mercado).

Síntesis de las nuevas Cuentas Sueldo en Dólares

CaracterísticaDetalle de la reglamentación (Com. «A» 8460)
CostoSin cargo: Apertura, mantenimiento y transferencias 100% gratuitas para el trabajador.
OperativaExtracción y depósito de dólares en efectivo garantizados en la sucursal de radicación.
VoluntariedadHabilitada por la reformada Ley de Contrato de Trabajo (Art. 105), sujeta a acuerdo entre las partes.
Impacto esperableAumento del crédito al sector privado en moneda extranjera y formalización de la economía.

Scroll al inicio