La justicia de Monteros condenó a la docente Ruth Nadal a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional. El fallo, dictado por el juez Marcos Núñez Campero, la encontró responsable de los delitos de resistencia a la autoridad en concurso con lesiones leves contra una oficial de policía, tras un incidente ocurrido durante un acto encabezado por el gobernador Osvaldo Jaldo en la localidad de Simoca en 2025.
Pese a que la condena le permite mantener la libertad, la situación procesal de Nadal presenta nuevos frentes de conflicto. La semana pasada, la docente fue aprehendida nuevamente tras presentarse con una pancarta en un evento oficial presidido por el vicegobernador Miguel Acevedo, lo que originó la apertura de una segunda causa de similares características.
Los argumentos en pugna
Durante el cierre del debate, se manifestaron posturas contrapuestas sobre el origen del conflicto:
- La postura de la defensa: Los representantes de Nadal solicitaron la absolución total, argumentando que el accionar policial constituyó un atropello a los derechos constitucionales de la docente, quien —según su versión— solo pretendía manifestar sus ideas de forma pacífica. «No estoy loca, soy justiciera, tengo convicciones», declaró Nadal ante el tribunal, reafirmando que volverá a asistir a actos públicos para ejercer lo que considera un derecho ciudadano.
- La fundamentación del magistrado: Por su parte, el juez Núñez Campero aclaró que la condena no responde a la expresión de ideas políticas o reclamos, sino a la conducta de la acusada frente al operativo de seguridad. Según el magistrado, Nadal fue juzgada por «no seguir las indicaciones de la Policía, que estaba realizando tareas preventivas».
Los fundamentos completos de la sentencia serán expuestos por el tribunal el próximo 20 de mayo, fecha en la que se detallarán los elementos probatorios que dieron lugar a la condena por lesiones y resistencia.
ph: Osvaldo Ripoll/La Gaceta













