El Gobierno nacional formalizó un nuevo ajuste en las tarifas de gas natural que entra en vigencia a partir de este mes de julio. La medida impactará directamente en los usuarios de todo el país, incluyendo a los clientes de Naturgy NOA (Tucumán y la región del noroeste).
A continuación, los puntos clave para entender el costo, el impacto social y la trastienda política de la medida:
¿Cuál será el costo y cómo se compone el aumento?
A través de la Resolución 171/2026 del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege), se aprobaron los nuevos cuadros tarifarios.
- El porcentaje: El incremento promedio ronda el 3,01% a nivel nacional.
- Los motivos: Según la Secretaría de Energía, la suba responde a tres factores: el traslado del Precio Anual Uniforme (PAU) del gas para 2026, la actualización por inflación de las licenciatarias y un nuevo escalón de la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT), que se viene aplicando en 31 cuotas mensuales consecutivas.
El impacto en la sociedad y los subsidios
El bolsillo de los usuarios sentirá el ajuste en pleno invierno, aunque el impacto estará segmentado según el nivel de ingresos:
- Tarifa plena: Los hogares de mayores ingresos y sectores comerciales e industriales deberán afrontar el costo progresivo hacia valores de mercado.
- Sectores vulnerables: Se mantiene vigente el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Los hogares incluidos en este esquema contarán con una bonificación adicional del 25% sobre su consumo, buscando amortiguar el impacto en los sectores de menores recursos.
La polémica: Los dichos «poco felices» del vocero Adrián Ravier
El ajuste tarifario quedó envuelto en una fuerte polémica tras las declaraciones de Adrián Ravier, el nuevo portavoz oficial de la Casa Rosada (reemplazante de Manuel Adorni).
En su primera conferencia de prensa, Ravier analizó el impacto del aumento con una frase que despertó duras críticas:
«Ahora que está más caro el gas, (esto) conduce a otro tipo de acciones en las familias de decir: ‘Bueno, voy a tratar de abrigarme más que prender el gas’».
Para justificar el ajuste, el funcionario apeló a la célebre frase del economista Milton Friedman: «No hay almuerzo gratis, alguien lo tiene que pagar».
El intento de aclaración
Ante la oleada de críticas, Ravier salió a bajarle el tono a sus propios dichos en varios medios de comunicación. Si bien reconoció que su frase fue «poco feliz», culpó a los medios por cómo la replicaron y aseguró que «no fue la intención» sonar insensible.
El portavoz defendió la gestión de Javier Milei argumentando que la prioridad sigue siendo proteger a los más vulnerables mediante la asistencia estatal. Calificó las subas de gas, luz y agua como medidas «ingratas pero necesarias» para normalizar el sistema energético y lograr que los precios reflejen los costos reales, concluyendo con una metáfora médica: «El país es un paciente que estuvo en terapia intensiva; ahora se pudo sentar y empezar a caminar, pero todavía no corre».






