La novena edición de Voces Emergentes, el programa de formación de jóvenes líderes organizado por la Fundación Federalismo y Libertad, sirvió como escenario para que Guillermo Francos dejara definiciones políticas de fuerte impacto local y nacional.
Tras destacar la importancia de la renovación generacional y el involucramiento de los jóvenes tanto en el sector público como en el privado, el dirigente se adentró de lleno en la interna política local y en el escenario del Gobierno nacional.
El liderazgo de La Libertad Avanza en Tucumán
Consultado sobre las críticas vertidas desde un sector del radicalismo local, que acusa a La Libertad Avanza (LLA) de dividir a la oposición en la provincia, Francos descartó de plano esa lectura y ratificó el posicionamiento del espacio conducido por el presidente Javier Milei.
«La Libertad Avanza no viene a dividir; al contrario, claramente hay una oportunidad muy clara de que aparezca una oposición firme al gobierno del justicialismo aquí», sostuvo Francos.
Francos recordó que el armado territorial libertario en la provincia se consolidó a partir del triunfo de Milei en 2023, proceso del cual surgió un «liderazgo natural» encarnado en Lisandro Catalán y su equipo.
Al referirse a la relación con las demás fuerzas opositoras, fijó las reglas del juego: «Si otros partidos quieren pelear su espacio, que lo peleen. Quien quiera participar deberá conversar y dialogar con La Libertad Avanza o, de lo contrario, armar su propia propuesta». Además, ratificó la competitividad del espacio al señalar que las encuestas ubican a Catalán como el representante opositor más claro en el territorio tucumano.
La interna nacional: cortocircuito irreversible entre Milei y Villarruel
En el plano nacional, Francos abordó el complejo escenario en el Senado y el tirante vínculo entre la fórmula presidencial, una tensión que calificó como persistente casi desde el inicio de la gestión.
Aunque aclaró mantener un diálogo institucional fluido con la vicepresidenta Victoria Villarruel, consideró que la escalada de diferencias superó un punto de no retorno:
«Ha habido siempre una tirantez entre la Vicepresidenta y el Presidente, y esto no se ha podido solucionar hasta aquí. Me parece que se han pasado límites que no permiten volver; se han hecho comentarios injuriosos. Nada, cada uno seguirá su camino», sentenció Francos.






