Catástrofe en el Himalaya: Una violenta riada entre Nepal y el Tíbet deja más de 160 muertos y cientos de desaparecidos

KATMANDÚ / PEKÍN — Una catástrofe natural de gran magnitud sacude la región fronteriza del Himalaya. Una violenta riada de agua, rocas y barro ha destruido poblados enteros, infraestructuras energéticas y puestos aduaneros, dejando un saldo provisional de más de 160 personas fallecidas y cerca de 400 desaparecidos entre Nepal y la Región Autónoma del Tíbet (China).

Origen del desastre: Sismo y colapso glaciar

El fenómeno se originó en la mañana del miércoles tras registrarse un sismo de magnitud 4,4 en la zona limítrofe. El temblor desencadenó un desprendimiento masivo de hielo y rocas sobre el río Lhende (afluente del Bhote Koshi), formando un dique natural que colapsó minutos después. El subsecuente desbordamiento liberó un enorme caudal que descendió con fuerza destructiva a lo largo de 60 kilómetros del corredor fluvial.

Especialistas del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) apuntan a que este tipo de avenidas repentinas son compatibles con el impacto del calentamiento global en los glaciares del Himalaya, donde la inestabilidad del terreno genera riesgos crecientes.

Epicentro de la tragedia e impacto en la infraestructura

El desastre afectó directamente al distrito de Rasuwa (en Nepal) y al puerto comercial de Gyirong (en la prefectura de Shigatse, Tíbet).

  • Colapso de transportes: Al menos 19 puentes —incluyendo tramos clave de hormigón y estructuras tipo Bailey— y más de 40 kilómetros de carreteras fueron completamente arrastrados. La ruta histórica que conecta Nepal con China ha quedado incomunicada.
  • Sector energético afectado: La crecida impactó severamente varios proyectos hidroeléctricos, interrumpiendo más de 430 MW de suministro eléctrico, lo que equivale a más del 12% de la capacidad hidroeléctrica de Nepal.
  • Poblaciones arrasadas: Localidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi sufrieron inundaciones severas y daños estructurales catastróficos.

Contingente internacional y peregrinos atrapados

Entre los más de 400 desaparecidos se cuenta un elevado número de ciudadanos extranjeros. La tragedia coincidió con la temporada alta de peregrinación hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, así como con la festividad nepalí de Janai Purnima en la zona de trekking del lago Gosaikunda.

De acuerdo con los reportes oficiales preliminares, entre los desaparecidos figuran:

  • Más de 130 ciudadanos de la India (en su mayoría peregrinos).
  • Decenas de turistas de Occidente y Asia: Incluyendo 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos, 24 canadienses y 11 malasios, entre otras nacionalidades.
  • Personal operativo: Al menos 28 agentes de la Policía de Nepal y trabajadores surcoreanos de plantas hidroeléctricas.

Respuesta de emergencia y alerta regional

Ante la magnitud de los daños, el Gobierno nepalí declaró el estado de desastre por un periodo de tres meses en el distrito de Rasuwa y desplegó helicópteros militares para la evacuación de heridos. No obstante, los constantes deslizamientos de tierra y el corte de las telecomunicaciones entorpecen las labores de búsqueda.

Por su parte, las autoridades chinas desplegaron operativos en la zona de Gyirong para restablecer el contacto con el paso fronterizo. A nivel internacional, países vecinos y agencias de Naciones Unidas han coordinado el envío de ayuda humanitaria y suministros médicos para atender la crisis.

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