La Unión Industrial de Tucumán y de la región del Noroeste Argentino (NOA) encendió las alarmas ante la severa crisis de abastecimiento de gas que afecta al sector productivo. Tras un cambio en el esquema de asignación y distribución, el volumen destinado a la región resulta insuficiente para cubrir la demanda simultánea que generan las bajas temperaturas y la actividad fabril, lo que obligó a las autoridades y empresas distribuidoras (como Gasnor) a priorizar el servicio residencial y la generación de energía. Ante este escenario, el Gobierno nacional solicitó a las industrias que salgan al mercado a comprar su propio gas de manera particular. Si bien el recurso está disponible a través de licitaciones o empresas revendedoras, la falta de capacidad financiera y los problemas logísticos en el transporte del fluido imposibilitan que la mayoría de las empresas locales puedan acceder a esta alternativa. El ahogo económico y contractual La crisis golpea de igual manera a los contratos de suministro «interrumpibles» como a los «ininterrumpibles». Estos últimos, que teóricamente cuentan con una capa de protección frente a los cortes, hoy sufren las mismas restricciones debido a la imposibilidad legal y operativa de cortar el suministro a las redes domiciliarias. Florencia Andriani, representante de la Unión Industrial, explicó que solo las empresas de primera línea y con un capital muy importante lograron precomprar gas durante los meses de verano. El entramado industrial tucumano, compuesto en su mayoría por empresas que no cuentan con ese respaldo económico y financiero, quedó completamente desprotegido frente a los nuevos costos de compra y transporte de gas en el mercado mayorista. Alerta social: las campañas del azúcar y el limón en riesgo El impacto de las restricciones energéticas coincide con el momento más crítico del año para la economía local: el inicio de la zafra azucarera y el desarrollo pleno de la campaña citrícola. «La caña no espera y el limón tampoco», advierten desde el sector, señalando que la paralización de un solo ingenio o de una planta procesadora de cítricos afecta de manera directa a más de 1.500 familias. Por este motivo, las cámaras empresariales y las instituciones regionales recalcan que el problema ya superó la esfera meramente financiera para transformarse en una crisis de fuerte impacto social, dado el «efecto multiplicador» que ambas industrias tienen sobre el empleo local y el comercio de la provincia. Búsqueda de soluciones articuladas Frente a la gravedad de la situación, representantes de la Unión Industrial, la Asociación de Citricultores del NOA (ACNOA), directivos de Gasnor y las autoridades del Gobierno de la Provincia de Tucumán mantienen reuniones constantes para evaluar alternativas viables y mitigar el impacto en la producción regional. El objetivo de las mesas técnicas es encontrar canales de financiamiento o esquemas de distribución de emergencia que eviten la paralización total de las plantas en las próximas semanas. Navegación de entradas El Gobierno de Tucumán busca asegurar el abastecimiento de gas industrial ante las restricciones en el norte El Gobierno nacional actualizó el costo de la energía y las boletas de EDET llegarán con un aumento promedio del 9%