El Gobierno de Tucumán, en coordinación con representantes de la Unión Industrial y asociaciones de productores como ACNOA, mantiene gestiones ante la Secretaría de Energía de la Nación para mitigar los problemas de provisión de gas natural que afectan al sector productivo del norte argentino.

En el marco del actual contexto de desregulación del mercado energético, las autoridades provinciales aclararon que el abastecimiento depende en gran medida de acuerdos comerciales directos entre actores privados (productores, transportistas y distribuidores). No obstante, remarcaron el rol del Estado provincial como mediador institucional para garantizar el sostenimiento de la actividad fabril en la región.

Infraestructura y factores internacionales complejizan el suministro

Desde el Ministerio de Economía y Producción de la Provincia, conducido por Daniel Abad, señalaron que la oferta de gas no se encuentra plenamente asegurada para el ciclo productivo actual. El panorama responde a una combinación de factores logísticos, macroeconómicos y de infraestructura:

  • Obras inconclusas: La falta de finalización en las obras de reversión del Gasoducto Norte-Sur impide actualmente canalizar de forma óptima el flujo de gas desde el yacimiento de Vaca Muerta hacia las provincias septentrionales.
  • Costos de importación elevados: La alternativa del Gas Natural Licuado (GNL) para regasificación presenta valores inaccesibles para el sector industrial debido al incremento de precios derivado de los conflictos en Medio Oriente. Por su parte, la producción proveniente de Bolivia se encuentra mayormente comprometida con el mercado brasileño y a tarifas altas.

Plan de contingencia

Ante este escenario adverso, la administración provincial enfoca sus esfuerzos en diversificar las vías de comercialización y establecer un esquema que reduzca el impacto de eventuales restricciones. Según lo expresado por la cartera económica, el objetivo prioritario es diseñar un cronograma que, en caso de requerir interrupciones en el suministro, concentre los cortes únicamente en los días de temperaturas más bajas para afectar lo menos posible el ritmo de las industrias azucarera y citrícola.