El oficialismo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) logró destrabar sus negociaciones internas y presentó la fórmula que lo representará en la Asamblea Universitaria el próximo 3 de septiembre. La lista estará encabezada por Sergio Mohamed, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología, junto a Horacio Madkur, vicedecano de Derecho, como candidato a vicerrector. La definición reconfigura la propuesta del sector gobernante tras el fallo de la Cámara Federal de Apelaciones que dispuso apartar a Sergio Pagani de la contienda electoral, desplazando además de la boleta a Mercedes Leal, quien aspiraba a la reelección como vicerrectora.
El consenso se alcanzó luego de que la vicerrectora subrogante, María Cristina Grunauer de Falú, declinara su postulación al Rectorado para garantizar la unidad del espacio. Con este acuerdo, los 12 decanos alineados al oficialismo cerraron filas detrás del nuevo binomio, designando al decano de Ciencias Económicas, Jorge Rospide, y a la decana de Artes, Silvia Agüero, como apoderados de la lista.
Con esta resolución, el escenario electoral de la UNT presenta formalmente dos alternativas para conducir la casa de altos estudios hasta 2030:
- Fórmula Oficialista: Sergio Mohamed (candidato a rector) y Héctor Horacio Madkur (candidato a vicerrector), con el respaldo del bloque de 12 decanos.
- Fórmula Opositora: Miguel Cabrera (candidato a rector) y Virginia Abdala (candidata a vicerrectora), impulsada por el decano de Ciencias Naturales, Hugo Fernández.
Un dato relevante del comicio es que tanto Mohamed como Cabrera pertenecen a la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología, unidad académica donde en mayo pasado el sector de Mohamed se impuso en las elecciones decanales frente al espacio que lideraba Cabrera.
Un punto de inflexión para la reconstrucción institucional e académica
La resolución de la crisis electoral pone de manifiesto tensiones estructurales en una institución histórica que supo situarse entre los referentes de la educación pública superior en el país y la región. El proceso de readecuación de candidaturas derivó de un freno judicial ante un intento de continuidad que desafió los preceptos del Estatuto universitario, abriendo un debate profundo sobre las prioridades políticas y el rol de las instituciones internas.
En el centro de las inquietudes universitarias persiste la preocupación por el posicionamiento de la UNT en los estándares académicos e investigaciones globales, así como el seguimiento de los procesos judiciales en curso sobre administraciones pasadas. Para una universidad que aspiraba y debe aspirar al liderazgo educativo y científico, las urgencias de la gestión no pueden reducirse únicamente al consenso político, sino proyectarse hacia la transparencia, la calidad docente y la recuperación de la excelencia institucional que la sociedad tucumana espera de su principal casa de estudios.






