El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmó que la inflación de abril fue del 2,6%, marcando un punto de inflexión al desacelerar 0,8 puntos porcentuales respecto al pico de marzo (3,4%). Con este número, el acumulado del primer cuatrimestre de 2026 alcanzó el 12,3%, un dato que el Ministerio de Economía interpreta como la consolidación de un sendero de estabilidad.
Radiografía del gasto: ¿Dónde subieron más los precios?
El impacto en el bolsillo no fue uniforme. Mientras que los alimentos mostraron una moderación notable, los servicios y la movilidad fueron los motores que sostuvieron el índice por encima del 2%:
- Transporte (4,4%): Fue el rubro de mayor aumento, impulsado directamente por el encarecimiento de los combustibles, lo que genera un efecto cascada en los costos logísticos.
- Educación (4,2%): Los ajustes en cuotas escolares mantuvieron la presión sobre las familias tras el inicio del ciclo lectivo.
- Alimentos y Bebidas (1,5%): Fue la variación más baja, lo cual es clave para los sectores de menores ingresos, ya que este rubro es el que más pesa en la canasta básica.
Impacto social y disparidad regional
La frialdad de los números nacionales esconde realidades distintas según la zona geográfica. El informe del Indec revela que la «sensación térmica» de la inflación varía según dónde se viva:
- Norte Argentino (NEA y NOA): La suba en alimentos tuvo una incidencia mayor, afectando más severamente a las regiones con mayores índices de vulnerabilidad social.
- Área Metropolitana (GBA): El peso recayó en los gastos del hogar. Los alquileres y el reajuste de tarifas eléctricas fueron los principales responsables de que los residentes del área central sintieran más el costo de la vivienda que el de la comida.
La visión oficial y el desafío de mayo
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el dato resaltando que, excluyendo el periodo atípico de la pandemia en 2020, este es el abril con menor inflación desde que se inició la serie histórica en 2017. Para el Palacio de Hacienda, el IPC núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— es la mejor señal de que la emisión monetaria controlada está dando frutos.
¿Qué esperar para mayo?
Las consultoras privadas proyectan que el índice se mantendrá en un rango de entre el 2,4% y el 2,8%. El gran desafío para el próximo mes será absorber los aumentos ya aplicados en combustibles y servicios públicos sin que estos vuelvan a empujar hacia arriba la canasta básica, en un contexto donde el consumo minorista aún no muestra señales claras de recuperación frente a los salarios.
